sábado, 9 de octubre de 2021

Cuando ruge la montaña

Temen mayor destrucción en la isla española de La Palma | 5 videos - Los  Angeles Times


Llevo varios días pegada a la televisión contemplando un siniestro espectáculo que jamás pensé que a mis cansados ojos de 86 años iban a ver. Estoy hablando de La Palma, isla que está siendo arrasada en parte por ese fenómeno de la naturaleza que es la erupción del volcán que con tanta rabia sale de las entrañas de la tierra.  

La mayor desgracia es que está dejando una gran cantidad de familias sin sus casas y pertenencias de toda una vida. Yo no recuerdo ningún volcán tan agresivo como este. Acaso sea porque lo vemos en directo, gracias a los medios de comunicación que tenemos. Desde mi butaca, cuando veo correr la lava me da miedo y pena al mismo tiempo. Con los medios actuales, es como si estuviera allí viéndolo y me han impresionado muchas escenas, sobre todo los niños. Las personas mayores también porque entienden que no les queda más tiempo para programarse una nueva vida. Y a los niños les hace mucho daño tener que dejar atrás sus amigos, colegios y juguetes.  

domingo, 16 de mayo de 2021

Un dia bonito


El día 8 de Mayo compartimos la familia un acto que a todos nos llenó de satisfacción. Carla que es la nieta más pequeña, hizo su primera comunión. Ella estaba muy feliz como también todos los que pudimos  acompañarla.

Al igual que ella, todas las compañeras del colegio que tuvieron el privilegio de recibir a Jesús por primera vez, estaban preciosas con sus lindos vestidos blancos y con mucha emoción e ilusión de poder celebrar con sus respectivas familias y amigos, tan bonito  acto. 

Yo di gracias a Dios por permitirme estar presente, y disfrutar de mis nietos y familiares que hacía tiempo que no veía. Me lo pasé muy bien, viendo cómo se divertían, los pequeños con los juegos propios de su edad y los  mayores con su alegría, típica de su juventud.

Sentimos mucho que no pudieran  estar algunos familiares que con motivo del covid su ciudad estaba perimetrada.   

Todo estuvo muy bien, gracias a Rocío y Victor  que no dudaron en poner toda su atención y saber estar, para que todo saliera perfecto.  


domingo, 25 de abril de 2021

Ya queda muy poco


 

Después de más de un año de incertidumbre y miedo al temido Covid hoy me encuentro un poco más relajada después de ponerme la segunda dosis de la vacuna en la que tanta esperanza hemos puesto todos.

Todos sabemos que la vida del ser humano se divide en varias etapas: niñez,  adolescencia, juventud, madurez, vejez… si bien yo añadiría otra más, que es la "agonía". Sí, es una palabra fea pero es en la que vive mucha gente. 

Para los que hemos alcanzado ya longevos años, al despertar por la mañana y ver un nuevo día, lo que decimos es ¡Gracias Señor!  por concedernos el privilegio de poder ver un día más la luz del sol, oír el canto de los pájaros y abrazar a los míos. Así un día y otro sin pensar en el futuro pues ya se nos va acabando. 

Por otro lado, esta misma sensación es la está viviendo mucha gente, jóvenes y mayores que también viven esa "agonía" de ver echadas las persianas de los bares y de los negocios que era lo único que tenían para poder vivir. Estos sí que tienen la esperanza de que la pandemia se acabe pronto para así poder volver a la normalidad.    

jueves, 7 de enero de 2021

2021, un año de esperanza


Por fin se fue el 2020, ese fatídico año que todos deseábamos ver desaparecer. Pedimos al 2021 que nos traiga esperanza y salud para los españoles y por supuesto, también para todos los hermanos de los demás países que también se encuentran en esta situación. 

Desde que tenemos la vacuna del Covid en España, parece que la vida la llevamos con más optimismo. Coincidiendo con las fiestas, se sale algo más a la calle, aunque protegiéndonos mucho. Yo lo pude comprobar en Jerez de la Frontera donde hacía tiempo que no iba. Una ciudad que me parece maravillosa y me alegró mucho ver las calles del centro, los nuevos comercios y todos esos sitios a los que solía ir hace veinte años - algunos sitios siguen igual y me alegró recordar mi vida de cuando era más joven. La verdad es que me hizo mucho bien el paseo y por ello doy gracias a mis dos hijas que me hicieron pasar una tarde maravillosa. 

Con el final del año he conseguido subir el post número 200 y voy a inaugurar el año 2021 aunque cada día me cueste más escribir y expresarme. Estos dos últimos posts quiero que sean los primeros de este año nuevo, el año de la esperanza.  

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Hasta nunca 2020


Estamos en plenas Navidades. Es esta una Navidad muy diferente a la de otros años donde la algarabía y la fiesta la hemos dejado atrás y nos hemos concentrado en lo que es el espíritu navideño. 

En mi caso, todos los años nos juntábamos alrededor de veinte personas, pero este año la Nochebuena estuve con dos de mis hijas y sólo éramos cinco familiares, por recomendación de las autoridades y porque en todos los sitios, ya fueran de familiares, amigos o conocidos se notaba los estragos que está dejando este virus. No ha habido lugar para celebraciones y en nuestras mentes están todas las familias que han tenido que ver la falta de algún ser querido. También todas esas familias que han perdido sus puestos de trabajo o negocios, quedando a merced de los buenos ciudadanos que les puedan ayudar. 

Creo que el 2020 pasará a la historia como un año nefasto. Confiamos en que el próximo año nos traiga esperanza y con la ayuda de Dios, también esa vacuna en la que los científicos han estado trabajando noche y día para obtenerla lo más rápidamente posible. Hay que agradecer tanto a estos como al personal sanitario, quienes han luchado con valentía para salvar a muchas personas que han logrado sobrevivir.

Deseamos que esto, en el futuro, solo sea un mal recuerdo, porque para las personas que tenemos una edad avanzada y creíamos que ya lo teníamos todo visto, bueno o malo, ha supuesto un gran golpe. Y  los que logren salir adelante lo recordarán con amargura toda su vida. 

martes, 16 de junio de 2020

Los héroes del Covid 19

El final del confinamiento ha llegado, aunque con muchas recomendaciones que tenemos que  cumplir rigurosamente por el bien de todos.

Yo estoy feliz por esta estupenda  noticia pues  ya era hora de poder contar algo alegre; ademas de esto, en estos días tan desagradables, han coincidido fechas muy importantes para toda la familia, como fue mis 85 cumpleaños - el cual pensábamos  celebrar todos-  junto a otros acontecimientos también dignos de destacar, pero todo se fue por la"borda" al iniciarse esta pandemia. Bueno digo todo, y no es así porque el fin de semana pasado mi hijo menor me hizo un gran regalo como fue  llevarme a la playa a pasar unos días a un estupendo hotel: allí lo pase genial junto a mis nietos y nuera que al final también se apuntaron.

Otra cosa por la que estoy contenta es por  haber conseguido subir a mi blog el post número 200  que a mi edad dicen que es un record. Cuando alcancé los 100 hubo quien me dijo que no muchos blogueros lo consiguen  y me retaron a llegar a los 200 y aquí estoy yo  con los deberes hechos, más bien o mal, pero lo he alcanzado.

Ya solo me queda, dar gracias  a todos los que me ha felicitado por mi  reciente onomástica.  También agradecer sobre todo a esos médicos y enfermeras, junto a otros  sanitarios, que han luchado por salvar la vida de tantos enfermos poniendo ellos la suya en peligro. Todos ellos merecen ser reconocidos como los héroes del Covid

martes, 12 de mayo de 2020

Calles vacías


Parece que el coronavirus lentamente va alejándose. Los más pequeños gozan del tan deseado paseo. Daba una alegría inmensa ver (en la tele) a los niños de varias edades con sus juguetes en la calle. Al principio se les notaba como un poco de miedo, pero pronto echaban a correr olvidándose de ese “bichito” que estaba en el aire, como decían los más pequeños. 

A los mayores, parece que también nos han dado permiso para pasear un ratito pero en la calle hay como miedo en el ambiente; no hay mucha gente y la que hay, se la ve con prisa, como con ganas de llegar a casa; y es que tantos días encerrados hacen mella en el cuerpo y en la mente. 

Si en una ciudad pequeña se contempla con tanta tristeza las calles y las carreteras vacías de gente y coches, debe ser peor en las grandes capitales, acostumbrados como estamos a ese bullicio incesante, a ese ir y venir, a ver colas interminables a las puertas de cines y teatros. 

Tengo en mi retina aún la desagradable imagen de los sanitarios de primera linea enfundados en sus trajes, atendiendo a tantos enfermos. Al principio, a mi aquello no me parecía real sino más bien una película de terror, como las que ponen en la tele. Incluso soñaba con ello y cuando despertaba me ponía muy nerviosa, con un toque de ansiedad. Esperemos con fe que todo pase.

jueves, 23 de abril de 2020

El valor de un beso


¿Qué cuánto vale un beso? Eso habría que preguntárselo a los abuelos y abuelas, quienes en las residencias están viviendo un calvario, como es asistir al drama de ver cómo se van  tantos compañeros sin poder despedirse de los suyos. Seguro que darían lo poco que les quedara de esa vida que se les escapa por momentos, si antes pudieran abrazar y besar a sus nietos. Al otro lado, los nietos están en casa, esperándolos, con toda la ansiedad que un niño puede sentir. 

Esta pandemia se está haciendo muy larga tanto para los ancianos como para los jóvenes, todos recluidos en casa, agotando las iniciativas propuestas para estos días. Ya se llama menos por teléfono, se mandan menos chistes y tonterías por el guasap..Todo esto tendremos que dejarlo para cuando pase esta catástrofe, si aún nos queda algo por comentar al respecto. Mientras tanto hay que resistir. ¡A resistir, valientes!

A esas amigas que me llaman contándome las ganas que tenemos todas de vernos en los célebres cumpleaños de los sábados. Hasta entonces......a resistir. ¡A resistir valientes!